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Donde podran encontrar nuevas reflexiones, videos, música y muchas novedades más.
Desde ya muchas gracias.
Río Del Espíritu
Los adoradores que busca el Padre, adoran en Espíritu y en Verdad.
martes, 21 de junio de 2011
viernes, 3 de junio de 2011
El viento sopla hacia donde quiere

“El viento sopla hacia donde quiere: oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así sucede con el que ha nacido del Espíritu”. (Jn3, 8)
El que ha nacido del Espíritu es como el viento, que no se sabe de dónde viene ni a donde va.
Que figura más hermosa para describir la libertad cristiana, la libertad de los hijos de Dios, la libertad de los que han aceptado al Señor Jesús como Dios y Salvador. Está libertad que tenemos en el Espíritu Santo de Dios; que nos enseña, nos ministra, nos forma, y nos devuelve la dignidad, por haber sido llamados hijos suyos.
Tiene perfecta relación con el pasaje de: (2Cor 3,17) “Porque el Señor es el Espíritu y donde está el Espíritu del Señor allí está la libertad”. Y algo también maravilloso, tiene perfecta relación con lo que nos enseña Pedro en su carta: “También ustedes, como piedras vivas, participan en la construcción de un templo espiritual y forman un sacerdocio santo, que ofrece sacrificios espirituales, aceptables a Dios por medio de Jesucristo”. (1Ped 2,5).
Y para reafirmarnos en nuestra libertad, en nuestra dignidad, en nuestro sacerdocio santo, el Señor nos enseña en (Mt 23, 8-10) “Ustedes no se hagan llamar maestros, porque uno solo es su maestro, mientras que todos ustedes son hermanos. En la tierra a nadie llamen padre, pues uno solo es su Padre, el del cielo. Ni se llamen jefes, porque sólo tienen un jefe que es el Mesías”.
Es una invitación a la confianza en Dios, es una motivación a creer en nuestras capacidades, en nuestros dones y desarrollarlos, para el bien de toda la Iglesia. Es una responsabilidad grande, el saber que Dios confía y cree en nosotros más, mucho más de lo que nosotros mismos creemos en nosotros mismos. El Señor nos está diciendo uno solo es tu Maestro, Yo. Uno solo es tu Padre, Yo. Uno solo es tu Jefe, Yo. De mi para abajo, todos ustedes; todos, son hermanos, trátense con respeto, ámense unos a otros, crean el uno en el otro, porque Yo, Creo en ustedes. Soy el único dueño de mi Iglesia (mi cuerpo) y te amo tal cual y como sos, porque así te hice. Mi Iglesia no se reduce a las cuatro paredes de un templo, mi Iglesia es cosa de todos los días.
Escucha mi palabra y ponla en práctica.
Que el Señor Jesús te bendiga, que creas fervientemente que sos un hijo de Dios, con derechos y dignidad de heredero.
Río del Espíritu
martes, 24 de mayo de 2011
El sueño del Señor

Si tuviéramos realmente fe, aunque sea como un grano de mostaza...si pudiéramos ser comunidad sana, llena del amor del Señor...si amáramos al prójimo como nos amamos a nosotros mismos...si dejáramos devociones sin sentido y alabáramos a Dios...si fuéramos de Cristo todos los días y dejáramos de serlo solo los domingos...si empezáramos a creerle más al Señor, no perderíamos el tiempo y empezaríamos a ser un testimonio vivo de su presencia aquí en la tierra....
Pienso que tal vez, seríamos como las primeras comunidades cristianas, como la iglesia primitiva. "Íntimamente unidos, frecuentaban a diario el Templo, partían el pan en sus casas, y comían juntos con alegría y sencillez de corazón; ellos alababan a Dios y eran queridos por todo el pueblo. Y cada día, el Señor acrecentaba la comunidad con aquellos que debían salvarse. (Hechos 2, 46-47)
Que hermoso sería, cumplir el sueño del Señor cuando oró al padre diciendo:
"Que todos sean uno, como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. (Juan 17,21)
Creo que es posible; que se puede, solamente por ser lo que el Señor soño para su Iglesia, solo por que él lo quizo.
Tengamos siempre presente las palabras de Jesús, que se transformen en ley para nuestra vida, el Señor dijo: "El que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre".
estemos dispuestos a hacer su voluntad; a no bajar los brazos, a creer en una Iglesia mejor, a creer en un mundo mejor, a creerle a Dios que las cosas buenas van a ocurrir y a creerle que su sueño de unidad y comunión en el amor es posible.
viernes, 20 de mayo de 2011
Espíritu Santo para todos

"Tambien sobre mis siervos y siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días, y comunicaran mensajes profeticos" (Hch 2,18)
El Espíritu Santo derramado sobre todos los siervos, los humildes,
aquellos que tal vez no parezcan tener la unción. Tendrán lo mas
preciado para todo creyente, por que serán habitados por el Espíritu
Santo del Señor. Él lo derramará, será como un río sobre nosotros, no es que lo dará en cuenta gotas, no es que habrá que buscarlo con lupa, es que será derramado
sobre cada uno de nosotros por que Dios no es egoísta con sus hijos. Y
será arrojado sobre siervos y siervas, sobre hombres y mujeres, sobre
todos aquellos dispuestos a recibirlo, sobre todos aquellos que crean
y deseen tenerlo. El Señor no hace distinción, entre hombre y mujer, mucho
menos entre cultos e incultos, sabios e ignorantes, sargentos o
soldados, curas o laicos, Dios no hace acepción de personas, para
derramar su amor, su gracia, su Espíritu. "Y donde está el Espíritu del
Señor allí está la libertad". El tiempo ha llegado, el momento es hoy, creelo.
jueves, 19 de mayo de 2011
No hay nada como aprender de Jesús

"No hay nada como aprender de Jesús, que hermoso es saber que el vino para dar vida, brindar amistad, para escucharnos, para darnos su amor, sin condiciones, sin requisitos, sin cuestionamientos. Descubrir cuantas cosas se interponen entre nosotros y su amor, cosas impuestas y que a veces poco tienen que ver con lo que él realmente nos enseño.
Yo puedo ver que a pesar de mis errores él me ama y me rescata cada vez, me moldea, me enseña y puedo tener libertad a su lado. Sin dudas es el buen pastor, yo le reconozco, oigo su voz y le sigo...¡¡Gracias Señor por tu amor y tus bendiciones que son nuevas cada mañana!!"
jueves, 25 de noviembre de 2010
La delgada línea
Hay una delgada línea que separa la veneración de la idolatría. A menudo vemos personas arrodilladas "postradas" ante imágenes, también vemos como personas, en procesión, marchan para tocar alguna imagen de un santo o de la virgen.
Los santos son seres humanos, que son un ejemplo de vida en santidad y de amor al prójimo y al Señor, son ejemplos dignos de imitación, ya que es bueno; copiar, imitar, aprender, de lo bueno y loable que tienen los demás, sobre todo cuando "los demás", son ejemplo de vida cristiana.
María es el ejemplo más grande, de un humano, que tenemos en el nuevo pacto, (nuevo testamento); de vida en santidad, de vida en el Señor, de entregarse por entero para Dios, de darlo todo por amor, de obediencia, de recogimiento, de humildad, de fe, de caridad. María es la primera cristiana, María, a la que el Señor eligió desde toda la eternidad para “hacerse carne y habitar entre nosotros” (Jn.1, 14); no puedo imaginar las virtudes tan grandes que Dios vio en ella, para elegirla y declararla; "llena de gracia"(Lc.1, 28), "bendita entre todas las mujeres"(Lc.1, 42), porque obviamente son muchas y enormes. María nos da un ejemplo poderoso de intercesión en Caná, cuando ella le dice al Señor "no tienen vino"(Jn.2, 3), y luego dice algo que debería ser un ejemplo inmenso para nosotros los cristianos y sobre todos los católicos, "hagan lo que Él les diga" (Jn.2,5), sean obedientes, síganle, háganle caso, pongan la vista en Él, solo en Él, ¡solo en Él!, es Él, el que hará el milagro...¡qué grande ejemplo! nos da la madre de Jesús y madre nuestra, sobre quién es el único poderoso, hacedor de todas las cosas.
Luego, en varios pasajes dice que "Maria guardaba todo en su corazón", no dice que ella andaba reclamando protagonismo, o declarando que ella tenía derechos, por eso es ejemplo de humildad, de ubicación para cada uno de nosotros.
María quiere que seamos consientes de quien es el único digno de toda la honra y la alabanza, quiere que hagamos como hizo ella, que centro su vista y su predilección en el Señor, que después de recibir la noticia más grande de toda la historia del universo, alzó los ojos y las manos al cielo y alabando dijo: “Mi alma canta la grandeza del Señor y mi espíritu se estremece de gozo en Dios mi salvador, porque Él miró con bondad la pequeñez de su servidora...”(Lc.1,46-55).
Por todo esto, y mucho más…¡¡Toda la honra y toda la Gloria a nuestro Señor Jesucristo por los siglos de los siglos, amén y amén!!
Los santos son seres humanos, que son un ejemplo de vida en santidad y de amor al prójimo y al Señor, son ejemplos dignos de imitación, ya que es bueno; copiar, imitar, aprender, de lo bueno y loable que tienen los demás, sobre todo cuando "los demás", son ejemplo de vida cristiana.
María es el ejemplo más grande, de un humano, que tenemos en el nuevo pacto, (nuevo testamento); de vida en santidad, de vida en el Señor, de entregarse por entero para Dios, de darlo todo por amor, de obediencia, de recogimiento, de humildad, de fe, de caridad. María es la primera cristiana, María, a la que el Señor eligió desde toda la eternidad para “hacerse carne y habitar entre nosotros” (Jn.1, 14); no puedo imaginar las virtudes tan grandes que Dios vio en ella, para elegirla y declararla; "llena de gracia"(Lc.1, 28), "bendita entre todas las mujeres"(Lc.1, 42), porque obviamente son muchas y enormes. María nos da un ejemplo poderoso de intercesión en Caná, cuando ella le dice al Señor "no tienen vino"(Jn.2, 3), y luego dice algo que debería ser un ejemplo inmenso para nosotros los cristianos y sobre todos los católicos, "hagan lo que Él les diga" (Jn.2,5), sean obedientes, síganle, háganle caso, pongan la vista en Él, solo en Él, ¡solo en Él!, es Él, el que hará el milagro...¡qué grande ejemplo! nos da la madre de Jesús y madre nuestra, sobre quién es el único poderoso, hacedor de todas las cosas.
Luego, en varios pasajes dice que "Maria guardaba todo en su corazón", no dice que ella andaba reclamando protagonismo, o declarando que ella tenía derechos, por eso es ejemplo de humildad, de ubicación para cada uno de nosotros.
María quiere que seamos consientes de quien es el único digno de toda la honra y la alabanza, quiere que hagamos como hizo ella, que centro su vista y su predilección en el Señor, que después de recibir la noticia más grande de toda la historia del universo, alzó los ojos y las manos al cielo y alabando dijo: “Mi alma canta la grandeza del Señor y mi espíritu se estremece de gozo en Dios mi salvador, porque Él miró con bondad la pequeñez de su servidora...”(Lc.1,46-55).
Por todo esto, y mucho más…¡¡Toda la honra y toda la Gloria a nuestro Señor Jesucristo por los siglos de los siglos, amén y amén!!
miércoles, 10 de noviembre de 2010
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