martes, 8 de junio de 2010

Jesús llama a nuestra puerta, si escuchamos su voz y le abrimos, entrará en nuestra casa y cenará con nosotros.

Todas las mañanas al despertar el Señor llama a la puerta de nuestro corazón, todos los días tiene una propuesta de vida nueva para nosotros; a veces el Señor está esperando nuestra respuesta y es como si no escucháramos, como si lo ignoráramos.

¿Imaginaste lo que sucedería con tu vida si le dieras la oportunidad de entrar?

¿Imaginaste lo que pasaría con vos si le dieras al Señor la posibilidad de acercarse más a tu corazón?

Si Él fuera el centro de tu existencia, ¿cómo serían tus relaciones con los demás?

¿Si Él fuera el eje de tu vivir como te resultarían las cosas?, todas las cosas, tus estudios, tu trabajo, tus salidas a divertirte.
Sabemos que todas las cosas ayudan para el bien de los que aman a Dios. (cf. Rom. 8, 28.) ¿Vos tenés este grado de fe?
Si todavía no lo lograste, recordá que el Señor dijo, "al que cree todo le es posible "Mc. 9, 23.

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