15 1 Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el viñador.
2 Él corta todos mis sarmientos que no dan fruto;
Al que da fruto, lo poda para que dé más todavía.
3 Ustedes ya están limpios
Por la palabra que yo les anuncié.
4 Permanezcan en mí,
Como yo permanezco en ustedes.
Así como el sarmiento no puede dar fruto
Si no permanece en la vid,
Tampoco ustedes, si no permanecen en mí.
5 Yo soy la vid, ustedes los sarmientos.
El que permanece en mí, y yo en él,
Da mucho fruto,
Porque separados de mí, nada pueden hacer.
6 Pero el que no permanece en mí,
Es como el sarmiento que se tira y se seca;
Después se recoge, se arroja al fuego y arde.
7 Si ustedes permanecen en mí
Y mis palabras permanecen en ustedes,
Pidan lo que quieran, Y lo obtendrán.
8 La gloria de mi Padre consiste en que ustedes den fruto abundante,
Y así sean mis discípulos. (Juan 15, 1-8)
“Yo soy la vid verdadera y mi Padre el viñador”
Aquí Jesús se presenta, como la vid, Él no está hablando como una parábola o explicando quien es Él, poniendo un ejemplo campestre (la vid, la viña), Jesús es el nuevo Israel por que el antiguo no ha dado los frutos esperados. Y también se contrapone a otras vides que comparadas con el no han resultado fructíferas, eficaces.
¿Y quién es el dueño de la vina?, el Padre. Dios padre Corta los sarmientos, las ramas que no dan fruto, y las que dan fruto las poda para que den más.
No es lo mismo cortar que podar, al cortarse algo, se separa, se lo descarta, se arranca.
En cambio la poda tiene como finalidad que la vid de más fruto, de fruto abundante.
El Padre realiza la poda cuidando mucho la vid.
Nosotros estamos limpios, salvos, perdonados, por la palabra. Este es un Don del Padre, un regalo maravilloso.
Permanecer en Él, es el esfuerzo que tenemos que poner nosotros, ya que, el Sarmiento que somos nosotros, no puede dar frutos por sí solo.
Palabra de Dios, Eucaristía, enseñanza, oración, es la manera de permanecer en Él.
Como responde Jesús a esta colaboración del discípulo? Permaneciendo Jesús en el.
Uno tiene que ser lo que ya es injertado en Cristo- no tiene que parecerse a nada ni a nadie, tampoco uno fingir algo que no es, ni cambiar nuestra personalidad por otra.
Esto es comunión personal e intima con Cristo. Te das cuenta que Jesús no habla aquí de cumplir preceptos, leyes o normas, (Religión), Jesús habla de Relación con EL.
Aquí está también implícita la comunidad, cada rama o miembro como parte de la vid o del cuerpo de Cristo. (1cor. 12, 12-27)
Dar fruto abundante quiere decir, que permanecer en Cristo, es dar fruto.
Dar fruto abundante no es activismo, ni permanecer es pasividad.
¡¡Entonces vemos que seguir a Jesús es mucho más que decir soy Cristiano, es vivir Injertado en EL!!
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